Estancia de 1845 en Areco renace como espacio de creación artística y musical

Un inmueble de casi dos siglos de antigüedad ubicado en San Antonio de Areco sorprende a propios y extraños con su nueva vida. Construida en 1845 por una de las familias irlandesas pioneras de la zona, la estancia ahora funciona bajo una lógica completamente distinta a la que cabría esperar de un edificio con semejante trayectoria histórica.

Sus actuales propietarios, descendientes directos de aquellos colonos irlandeses, decidieron abrir las puertas del casco centenario no como atracción turística tradicional, sino como centro generador de experiencias artísticas. Allí confluyen músicos vinculados al Teatro Colón, artistas plásticos y otras expresiones culturales.

La apuesta representa una respuesta contemporánea a la pregunta de cómo habitar el patrimonio. En lugar de monumentalizarlo o congelarlo en el tiempo, la estancia se propone como espacio dinámico donde la creación ocurre de manera permanente.

Este enfoque permite que la herencia irlandesa en la región no sea meramente recordada, sino que continúe generando impacto cultural. Los muros centenarios del lugar se convierten en testigos de una propuesta cultural que mira hacia adelante.

El proyecto sitúa a San Antonio de Areco en una conversación más amplia sobre el futuro de los espacios históricos en el interior bonaerense. La estancia demuestra que patrimonio e innovación no son categorías opuestas, sino que pueden coexistir productivamente. Así, un edificio que podría haber quedado congelado en su valor arqueológico se transforma en laboratorio vivo donde arte, música e historia tejen nuevas narrativas.

Imagen: Alec Doualetas / Pexels – Con informacion de La Nación

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